Desarrollan un método para reciclar plásticos del océano y convertirlos en productos 3D

El proyecto cuenta con un presupuesto de más de dos millones de dólares

El proyecto internacional CircularSeas fue presentado este jueves 13 de febrero en la Universidad de la ciudad española de Vigo con el objetivo de reciclar plásticos de desecho del océano, de los puertos y de las empresas que operan en él, y convertirlos en productos fabricados con impresoras 3D útiles para las industrias marinas.

CircularSeas trata de promocionar la economía verde a través de productos ecoinnovadores para las industrias marinas, explicó Julio Garrido, investigador del grupo de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Vigo, una de las instituciones participantes en el proyecto.

El objetivo, detalló, es usar desechos plásticos para crear nuevos materiales con impresión 3D y, posteriormente, crear piezas de uso en el mismo entorno, fomentando así la eficiencia de los recursos, el crecimiento verde y la economía circular reduciendo el impacto ambiental.

plásticos

El proyecto cuenta con un presupuesto de más de dos millones de dólares, procedentes en un 75 % de fondos Feder de la Unión Europea (UE), y un plazo para su conclusión de tres años.

En él participan instituciones de todo el frente atlántico europeo, como las universidades del País Vasco (España), Cork (Irlanda), Plymouth (Inglaterra), la Rochette (Francia), o el Instituto Politécnico de Leiria, en Portugal.

Seis puertos (Ondarroa, La Rochette, Vigo, Cork, Plymouth y Leiria) colaboran con cada uno de los nodos de la investigación, uno en cada institución, los cuales están especializados en diferentes disciplinas: informática y software, maquinaria, materiales biodegradables, microplásticos, impresión 3D, políticas de reciclaje o automatización industrial, entre otras.

El proyecto parte de la identificación de los plásticos de deshechos y su reciclaje en herramientas o piezas en 3D necesarias para las industrias de la pesca auxiliar y la acuicultura, la gestión de puertos y astilleros, y la aeronáutica, para cada una de las cuales se buscarán soluciones distintas.

En esa fase se encuentran actualmente los investigadores, que después deberán identificar casos comerciales y crear un entorno en cada uno de los seis puertos que participan en el proyecto para probar los apartados previos.

“Tenemos que unirnos todos para conseguir algo nuevo. Todo el mundo es consciente de la contaminación de los mares por microplásticos”, dijo la vicerrectora de Transferencia e Innovación de la Universidad de Vigo, María Consuelo Pérez.

“Que alguien ofrezca una posibilidad para que, una vez que se retira ese microplástico del medio marino, se le dé un valor añadido, y que incluso solvente algún problema mecánico que pueda surgir en algún barco, creo que tiene un valor muy elevado”, añadió.

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