El hombre que se hizo MILLONARIO usando un TELÉFONO PÚBLICO en un AEROPUERTO

La fortuna personal del brasileño Flavio Augusto da Silva ronda los 300 millones dólares tras su éxito empresarial por hacer negocios usando un teléfono público.

No tener teléfono en su casa, no fue un impedimento para Flavio Augusto da Silva y sus ganas de trabajar.

El oriundo de Río de Janeiro, Brasil, cuando tenía 19 años encontró un trabajo como vendedor de cursos de inglés vía telefónica y aunque no había uno en su casa, decidió buscar una solución, usar un teléfono público.

Para 1991 tener un teléfono en el país amazónico era un lujo, pues costaba 960 dólares la instalación del servicio, además, había una lista de espera que podía durar dos años.

De acuerdo con información de la BBC Mundo, el aeropuerto de Santos Dumont, el segundo más grande de la ciudad de Río de Janeiro, después del Aeropuerto Internacional de Galeão, se convirtió en su oficina, pues utilizaba los teléfonos públicos del sitio.

En la actualidad, el emprendedor tiene su propia escuela de inglés, Wiser Education, con ventas anuales de 113 millones de dólares y se estima que su fortuna personal ronda los 300 millones de dólares.

teléfono público

Con su crecimiento dentro de la empresa y las habilidades que tenía para vender cursos de inglés, se convirtió en el director comercial de la compañía y cuatro años más tarde montó su propio negocio.

“Sentí que estaba listo”, dijo. “La compañía donde trabajaba no estaba dispuesta a hacer las inversiones necesarias para mejorar la calidad de los cursos (…) Conocía el producto y sabía que podía lograrlo”, afirmó.

Pese a sus ganas de trabajar tenía dos retos que debía superar: no hablaba inglés, para vender su propio producto, y tuvo que utilizar 5.500 dólares de su línea de crédito pagando una alta tasa de interés.

Con la formación de su empresa contrató a 18 personas, que crearon una metodología distinta para marcar la diferencia dentro del mercado. Esta llevaba por nombre Wise Up y estaba dirigida principalmente  los brasileños que buscaban trabajo, pues los demás cursos se especializaban en la enseñanza para niños y viajeros.

“En esos años había muchas compañías internacionales instalándose en Brasil y por lo tanto el inglés iba a ser un requisito en el proceso de selección”, cuenta el empresario.

En el primer año cerca de 1000 personas se inscribieron en el curso y, a partir de ahí su idea fue cobrando forma. Tres años después la empresa ya contaba con una red de 24 escuelas en diferentes ciudades de Brasil y en 2012 comenzó con las franquicias, lo que le permitió abrir 400 sucursales más.

Tras tanto éxito profesional y económico, quiso colocarse un nuevo reto y decidió vender su empresa al grupo brasileño Abril por 240 millones de dólares.

Luego de esto, invirtió en el fútbol en 2013 y se convirtió en el principal accionista del club estadounidense Orlando City, antes que el conjunto entrara a la Major League Soccer (MLS).

Según cuenta, compró ese equipo porque la ciudad de Orlando, en Florida, es uno de los destinos favoritos para los brasileños.

FUENTE

Comentarios

comentarios