Un oso polar se sube a un SUBMARINO nuclear ruso en busca de comida

Tras observar a la nave surgir del agua, el oso polar se acercó como quien mira a un canapé tratando de averiguar de qué está hecho.

Un oso polar observó cómo un submarino nuclear ruso de clase Delta IV emergía ante él. Y entonces pensó lo mismo que pensamos todos ante cualquier objeto extraño: ¿qué es eso? ¿se podrá comer?

El objetivo del submarino no era otra que deshacerse de la basura -porque el océano Ártico es un lugar como otro cualquiera para usar de basurero-. Los 120 marineros se quedaron en el interior durante el proceso, pero las cámaras de la cubierta captaron la peculiar visita de 400 kilos.

Primero observó desde la lejanía, analizando la situación. Se acercó, olisqueó, vio que el submarino no tenía nada comestible y se marchó:

oso polar

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