Salta la barandilla de seguridad del temible volcán Kilauea para tener una vista privilegiada

Si está cerca del área donde se encuentra la caldera de uno de los volcanes más activos del planeta, Kilauea (Hawai), es que no deberías acercarte. Un hombre no hizo caso a su instinto y quiso ver desde un lugar privilegiado el cráter. Esta persona cayó al interior del volcán.

Para ser más exactos, se precipitó 20 metros hasta el cráter del volcán Kilauea quedando gravemente herido. Según un portavoz de Hawaii Volcanoes National Park, el hombre se subió sobre una barandilla de metal de seguridad para obtener el mejor punto de vista. En ese momento, el suelo debajo de él se derrumbó y el hombre cayó.

Sorprendentemente, en lugar de caer en picado sobre el piso de la caldera, el hombre aterrizó en una cornisa estrecha. Al parecer, y según los oficiales del ejército, se trataba de un soldado de Schofield Barracks, en la isla de Oahu, que se encontraba en la Isla Grande de Hawai para unos ejercicios de entrenamiento. Un testigo presencial lo vio caer en el volcán alrededor de las 6:30 p.m. e inmediatamente lo notificó a las autoridades.

Los servicios de rescate pudieron descender por el interior del volcán, donde encontraron al hombre en dicha cornisa por debajo del borde. Acoplaron al hombre a una camilla y lo sacaron del cráter con ayuda de un helicóptero militar. Luego fue trasladado en avión al Hilo Medical Center en estado crítico. Su condición es estable en las últimas horas.

volcán Kilauea

Según ha explicado John Broward, jefe de guardaparques del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, al New York Times:

Los visitantes nunca deben cruzar las barreras de seguridad, especialmente alrededor de bordes de acantilados peligrosos y desestabilizados. Cruzar barreras de seguridad podría provocar lesiones graves o la muerte.

El volcán Kilauea es uno de los volcanes más activos del mundo. El año pasado rugió como nunca durante meses, destruyendo cerca de 700 casas en la isla con lava y cenizas.

Quizás por ello, el soldado ha tenido mucha suerte. Afortunadamente no entró en contacto con la lava. Y es que el ser humano tiene una densidad bastante similar a la del agua, la cual es de 1.000 Kilogramos por metro cúbico. La lava, por su parte, tiene una densidad de unos 3.000 Kilogramos por metro cúbico. Esto quiere decir que cualquier ser humano al caer sobre lava en realidad flotará sobre ella, no se hundirá.

Dicho de otra forma, si caemos en lava no nos fundimos de forma casi inmediata, sino que más bien el efecto será igual a poner la mano sobre una olla o plancha a una temperatura de entre 700 y 1.200 grados Celsius y dejar que se derrita lentamente hasta alcanzar el hueso y eventualmente fundirse por completo. Literalmente nos convertimos en carne friéndose.

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