Tuvo un aborto, y 30 años después descubrió que su hija estaba viva

Ruth, tenía 19 años cuando su mamá la obligó a perder a su bebé, pues consideraba que su hija era demasiado joven para convertirse en madre.

La mamá de Ruth era enfermera en un hospital y abandonó a la recién nacida en un contenedor como si fuera “un desecho médico”; en seguida, les dijo a sus compañeros que no la ayudaran, pero una colega se negó y salvó a la pequeña (que había llegado a los 7 meses de gestación).

A Ruth le hicieron creer que su bebé había muerto, así que, a pesar de la tristeza de la noticia, siguió con su vida.

A los 2 meses y medio del nacimiento, la bebé fue adoptada por unos esposos que nunca le ocultaron que no eran sus padres biológicos; aún así, la hija de Ruth —llamada Melissa Ohden— solo se enteró del aborto fallido cuando cumplió 14 años.

Desde ese momento, Melissa—de 42 años— empezó a buscar a sus papás de sangre: aunque a su padre lo encontró, se enteró de que había muerto; en cuanto a su mamá, no había rastros de ella, así que pensó que era el final.

En 2013, de acuerdo con el rotativo inglés, una prima de Ruth se comunicó repentinamente con Melissa para decirle que quería ser el enlace entre ella y su mamá, a quien en agosto de 2007 (30 años después del aborto fallido) le contaron la verdad sobre su hija.

Si bien Ruth y Melissa empezaron a hablar desde 2013, ellas se conocieron 3 años después en un zoológico de Kansas City, donde se dieron su primer abrazo.

Fuente

Comentarios

comentarios