Hábitos de gente que sabe AHORRAR DINERO

Ahorrar se trata de un hábito que depende del estilo de vida.

Ahorrar

Cuando usted se pone como propósito reducir gastos, aumentar sus ingresos y buscar acumular una cantidad de dinero ya sea para viajar, comprar algo específico o salir de deudas, tiene una forma particular de hacerlo. Quizá su mamá le inculcó el hábito del marranito o su papá el de guardar “las vueltas” cada vez que hiciera un mandado, pero hoy ya siendo grande, puede que se trate de estrategias que no le resultaron muy útiles.

Es por eso que no hay una forma específica para todas las personas, pues ahorrar se trata de un hábito que depende del estilo de vida, de la personalidad y de los objetivos de cada persona y quizá por eso es que las estrategias de algunos familiares o amigos suyos no le han resultado exitosas.

En ese caso, usted puede encontrar en finanzas personales distintas estrategias y herramientas que podrá adecuar dependiendo de sus características pero, a la vez, queremos compartirle cuáles son esos hábitos que todas las personas que han logrado construir un ahorro, suelen desarrollar a lo largo de su vida.

  • Piensan siempre en el futuro: es lo básico. Un ahorrador que no piense en el mañana, sencillamente, no puede llamarse como tal. Esto implica ser consciente que todas sus acciones siempre tendrán unas consecuencias o repercusiones a futuro y que el dinero que está gastando hoy es el que puede tener mañana, pero en mayores dimensiones.
  • Honestos consigo mismos: se conocen tan bien, que saben cuándo realmente pueden ser flexibles y cuándo no. Por ejemplo, existen ahorradores que pueden ser realmente adictos al café y saben que pueden reducirle a todo, menos a su presupuesto de café; lo que implica hacer otro tipo de sacrificios. Pero no se dicen a ellos mismos “este mes no consumiré más café”, porque saben que no será verdad.
  • Empiezan cuando quieren: esto funciona estilo dieta, cuando usted quiere empezar, no necesita que sea lunes, domingo o primero de mes o año nuevo para hacerlo. Simplemente quienes toman la decisión de ahorrar lo pueden hacer desde el mediodía luego de ver el viaje que quieren hacer o recién empieza la mañana.
  • Ajustan a cambios de vida: dependiendo de sus objetivos, los verdaderos ahorradores no tienen ningún problema si, de ahora en adelante tienen que empezar a irse en bicicleta al trabajo o si por reducir el pago de la hipoteca tiene que empezar a comer atún y arroz todos los días. Son verdaderamente adaptables.
  • Diferencia entre deseos y necesidades: es lo básico, lo que no significa que tengan una especie de guía o plantilla cada vez que consideran hacerse una compra, pero saben que es necesidad cuando en realidad precisan de esa compra para su día a día, más se permiten un capricho sólo cuando saben que han ahorrado para dárselo.
  • Presupuesto: es su mejor amigo y la herramienta que les permite decidir hasta qué punto es bueno apretarse más o si quizá pueden soltar más el cinturón. Las personas que realmente son ahorradoras son un poco quisquillosas con sus gastos y aunque no necesariamente anotan cada uno de los centavos que gastan, se dan el lujo de destinar un dinero para “gastos varios”, que pueden destinar a su gusto. Eso sí, sin nunca pasarse.
  • Compras como recompensa: “quien realmente sabe ser feliz con lo que tiene, no tiene necesidad de buscar la felicidad por fuera”, reza un dicho popular. Y esto, cala muy bien entre las personas ahorradoras. Tienen una disciplina muy fuerte y su fuerza de voluntad les ayuda a que así sea. Y aunque pueden pasar por una tienda y decir “me gustaría comprarlo”, solo hasta fin de mes, cuando revisan sus compras, se premian por sus buenos hábitos.

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