“Omar era muy pequeño cuando lo recibimos, pero empezó a crecer y pesaba 10 kilos cuando solo tenía un año”, dijo su dueña, Stephy Hirst, a Bored Panda.

Este gato bebé creció hasta ser enorme.

El animal, que vive en Australia, se volvió famoso gracias a que la página de Instagram Cats of Instagram compartiera algunas de sus fotografías. A partir de entonces fueron contactados por varias personas y medios interesados en conocer la historia de Omar, entre ellos, el personal de los Récords Mundiales Guinness.

Les dijeron que posiblemente Omar se convierta en el gato más grande del mundo y que les gustaría medirlo. “Creíamos que podría ser el gato más grande, sin embargo, no habíamos hecho nada al respecto porque tal vez no hubiera dejado de crecer”.

Omar, mide 120 centímetros de largo y pesa 14 kilogramos. El récord actual es de Ludo, un gato que vive en Reino Unido y que mide 2 centímetros menos que Omar.

¿Le quitará Omar el título a Ludo del gato más grande del mundo? Todavía hay que esperar a lo que diga la entidad.

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